miércoles, 25 de junio de 2008

Brasileño asesinado en Madrid

Asesinato por un bocadillo en Chueca


CARLOS HIDALGO. MADRID
Tercer homicidio en la región en apenas tres días. En este caso, también en una zona de copas de toda la vida, el barrio de Chueca, y con una reyerta callejera como telón de fondo. La víctima es un ciudadano de nacionalidad brasileña, vecino de la zona. La Policía Nacional ha detenido a cinco personas de origen asiático -cuatro vietnamitas y un coreano- a raíz del suceso. Tres de ellos son sospechosos de haber cometido el crimen.
Tres y media de la madrugada. Calle de Fuencarral. Hora del cierre de los locales de copas. Pese a ser madrugada del martes, hay gente que va y viene, dando ese toque original de una parte del paisanaje del barrio: algunas prostitutas, gente ebria y, por supuesto, los vendedores asiáticos de bocadillos, comida china y latas de cerveza, en esquinas como las de la calle de las Infantas y la de Pérez Galdós, eje donde ocurrieron los luctuosos hechos.
Es en ese contexto donde aparecen en escena Luciano W. N., brasileño de 30 años y sus dos amigos, un compatriota y un checo. Fuentes cercanas a la investigación precisaron que se encontraban de marcha por el barrio donde vivían.
En un momento dado, se pararon ante un «puesto de chinos», como se les conoce popularmente. En este caso, los vendedores no eran de esa nacionalidad, pero sí comerciaban, de manera ilegal, con el género de siempre. Al parecer, según los testigos, todo se debió a un bocata. Las pesquisas del Grupo VI de Homicidios tratan de esclarecer si fue así o por otro móvil; aunque lo más probable fue que, directamente, el grupo de los agredidos tomó algunos de los productos sin pagar o si, como también se está investigando, se negaron a abonarlos por el mal estado de uno de los bocadillos. Al cierre de esta edición, no se le había podido tomar declaración a ninguno de los protagonistas del suceso ni se habían intervenido armas.
Por la espalda y con bates
Rápidamente, llegó la pelea. Y los asiáticos no dudaron en emplear la fuerza. Eran cinco contra tres, y sacaron algún bate de béisbol y, al menos, un arma blanca. La víctima y sus amigos intentaron huir, pero dos, entre ellos Luciano, fueron alcanzados por el grupo atacante. El reguero de sangre que quedaba a primera hora de la mañana de ayer entre el número 31 de Fuencarral y el 22 era de lo más elocuente. La paliza se había prolongado durante, al menos, una veintena de metros. El otro brasileño, de 27 años, sufrió contusiones y heridas abiertas en la cara. Peor parado salió Luciano, a quien, además de golpes en la nariz y mejilla, le propinaron una puñalada por la espalda que le dejó una herida de 3 centímetros de anchura. Se tambaleó por Fuencarral arriba, hasta caer en plena calzada, junto al número 27. El checo sufrió una crisis de ansiedad, informó Emergencias Madrid.
El Samur-Protección Civil estuvo casi una hora intentando salvar la vida a Luciano, desde las 3.44, cuando recibieron el aviso, a las 4.40, hora en la que expiró. Una radiopatrulla de Centro detuvo en las inmediaciones a cinco personas, casi todas de la misma familia. Los presuntos autores son: Nguyen Homa Anh, vietnamita de 19 años; Nguyen Van Thao, coreano de 21, y Hong Nguyen Huv, vietnamita de 36. Por quebrantamiento de la Ley de Extranjería, se detuvo a Nguyen Tach Tuig, de 28 años, y Duong Luang Thuinh, de 29, ambos de Vietnam.

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