martes, 7 de octubre de 2008

La moneda brasileña en horas bajas

El miedo de los inversores provoca el desplome de las divisas latinoamericanas
El real brasileño cae en picado, hasta niveles de 2006, mientras sube el yen


C. GALINDO - Madrid - 07/10/2008

El temor a que los planes de rescate no sirvan de nada y la crisis vaya a más está sembrando el miedo en los mercados internacionales de divisas. Las caídas fueron generalizadas ayer entre las monedas de las economías emergentes, sobre todo en Latinoamérica, donde el real brasileño alcanzó su mínimo de los últimos dos años y el peso mexicano registró la mayor caída desde octubre de 1997. Cada vez más inversores buscan refugio en divisas como el yen y el dólar, que han repuntado con fuerza.


El contagio afecta a empresas españolas con fuertes intereses en la región
Los mercados de divisas tuvieron un día agitado. Mientras la Bolsa de São Paulo interrumpía sus operaciones por segunda vez debido a una pérdida superior al 15%, el real fue la principal víctima del pánico. La divisa cayó por cuarto día consecutivo: un 7%, hasta 2,2 reales por dólar, su nivel más bajo desde noviembre de 2006. La moneda brasileña ha retrocedido cerca del 20% en el último mes. Empresas españolas como el Santander o Telefónica pueden verse afectadas, dado que tienen fuertes inversiones en el país.
Brasil no ha sido la única perjudicada. El peso chileno acumula una caída cercana al 10% en los últimos 30 días y el peso mexicano ha registrado un descenso cercano al 9%. Ayer mismo, esta divisa registró su mayor caída -un 3,9%, hasta 11,7115 por dólar- desde octubre de 1997, cuando la crisis asiática empezó a sembrar las dudas en los mercados emergentes. El peso argentino, en un mercado fuertemente regulado por el banco central de ese país, perdió ayer cerca del 1%, hasta niveles no vistos desde mayo de 2002.
También están siendo castigadas las divisas de otros países emergentes, como Turquía y Rumania, cuyas divisas pierden en un mes entre el 8% y el 12%. Peor pintan las cosas en Islandia, cuyas coronas han perdido una cuarta parte de su valor.
Domina la aversión al riesgo. Las principales divisas afectadas son las de economías emergentes, pero también el euro. La moneda europea alcanzó ayer un mínimo de 13 meses frente al dólar, hasta los 1,35 dólares, por las dudas sobre el sistema financiero europeo. Mientras, el yen registró su mejor día frente al euro desde que el lanzamiento de la moneda europea, en 1999. En septiembre, el yen fue la única moneda que se apreció frente al dólar.
Los inversores y las instituciones financieras de todo el mundo están deshaciéndose de los euros y de las monedas emergentes para apostar por valores considerados refugio, como el yen.

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