martes, 24 de febrero de 2009

El vino brasileño


La Sierra Gaucha acoge la mayor cita del mercado vinícola nacional


BRASIL CELEBRA EN FEBRERO LA FERIA FENAVINHO

· El país tiene 77.000 hectáreas de viñedos, la mayoría en Río Grande del Sur donde se concentra el 90 por ciento de la producción nacional
· Exporta su producción a 22 países, entre los que destacan Estados Unidos, Alemania, Inglaterra y la República Checa
· Las características climáticas del país favorecen principalmente la calidad y el consumo de los vinos blancos y espumosos


Durante la última semana de febrero Brasil celebra la feria Fenavinho en la ciudad de Bento Gonçalves, en la Sierra Gaucha. Es la mayor cita del mercado vinícola de este país y en la que Brasil realiza una ambiciosa campaña para divulgar su producción de finas catas y exquisitos bouquet.

Como resultado de esta promoción internacional, las exportaciones brasileñas de vinos crecieron más de cinco veces en los últimos años pasando de 772.000 dólares en 2003 a 4 millones de dólares en 2007 (3.106.000 euros). Asimismo se ha incrementado de forma sustancial la producción de vino y actualmente Brasil es el quinto productor de vino del hemisferio Sur, superado por Argentina, Australia, África del Sur y Chile.

Los últimos datos del Instituto Brasileño del Vino (Ibravin) muestran que Brasil tiene 77.000 hectáreas de viñedos y exporta su producción a 22 países. Los principales importadores son Estados Unidos, Alemania, Inglaterra y la República Checa.

Tradicionalmente, Brasil ha sido un país importador de caldos europeos, argentinos y chilenos. Sin embargo, el auge de sus vinos a nivel internacional y el enorme potencial de su mercado interno han propulsado notablemente el crecimiento de esta industria y sus exportaciones.

Las características climáticas del país favorecen principalmente la calidad y el consumo de los vinos blancos y espumosos. Entre las principales variedades de vino blanco que se encuentran en Brasil, destaca el Chardonnay, Riesling Itálico, Semillòn y Gewûrtztraminer, y entre los tintos, Cabernet Franc, Merlot y Cabernet Sauvignon.

La actividad de producción de vinos en Brasil está presente en 10 estados, concentrándose en Río Grande del Sur, responsable del 90% de los vinos elaborados en el país.

Historia del vino en Brasil

En 1532 los primeros portugueses que llegaron a Brasil introdujeron la uva en el Estado de Sao Pablo, iniciando así la primera producción local de vino. La expansión siguió en 1626 de la mano de los jesuitas, quienes cultivaron cepas en el Estado de Río Grande del Sur, hasta el exterminio de las misiones, que finalizó, de igual manera, con el cultivo de las vides.

Finalmente la vinicultura retomó su actividad en 1875, cuando un grupo de inmigrantes italianos introdujo cepas americanas. Los italianos encontraron en la sierra sur de Brasil un paisaje similar al de sus tierras y decidieron instalarse allí, dónde continuaron con las tradiciones de sus antepasados. Cultivaron vides primero para la alimentación y consumo de sus familias y posteriormente comercializaron el excedente.

Las primeras industrias que surgieron fueron de tipo familiar, en las zonas de Caixas do Sul, Bento Gonçalves y Garibaldi. Más tarde, las zonas de cultivos se expandieron y algunas marcas tomaron notoriedad a nivel nacional.

Enoturismo

En la zona de Río Grande del Sur, se concentra la mayor cantidad de viñedos del país. Las principales ciudades de la Ruta Enoturista son Bento Gonçalves, Garibaldi, Farroupinha, Caxias, Flores da Cunha, Ipè, Vacaria, Gramado, Canela, Veranopolis, Cotipora, entre otras. Además de las regiones de Santa Catarina, Paraná, Minas Gerais, Sao Pablo y Pernambuco con importantes productores vinícolas. Cabe destacar la ciudad de Bento Gonçalves, colonizada en 1875 por inmigrantes italianos, y llamada capital de la uva y del vino en Brasil.

Todas estas regiones ofrecen a los visitantes paisajes de vides donde se pueden degustar sus vinos y seductoras propuestas gourmet. Sus bodegas ofrecen circuitos enoturísticos con hoteles boutiques, posadas y restaurantes. Algunas villas también preparan espectáculos folclóricos y visitas a parques temáticos, donde rememoran la llegada de los habitantes precursores.


información:
Marisol Gálvez /Ana López.

No hay comentarios: