lunes, 7 de diciembre de 2015

Brasil puede convertirse en la España de la posburbuja



  • La economía del gigante sudamericano se encuentra en una espiral descendente desde 2009. El país atraviesa la peor recesión de sus últimos 25 años.
  • El futuro inminente, que incluye el proceso de impeachment abierto contra la presidenta Dilma Rousseff, está repleto de incertidumbre.

La economía de Brasil se encuentra en una espiral descendente desde 2009, cuando comenzó un proceso de deterioro, que durante este año se ha transformado directamente en una auténtica crisis social y política.Todos los pronósticos indican un futuro inminente de incertidumbre, que incluso podría forzar la salida del poder de la presidenta Dilma Rousseff(con un proceso abierto de impeachmento destitución).
Al repasar la historia reciente del gigante sudamericano, su crecimiento y liderazgo en la región, y después el declive más profundo, podemos encontrar ciertas semejanzas con lo ocurrido tras los años de la burbuja económica, el ladrillazo y la supuesta prosperidad registrada en España: 2008 marcó el punto de inflexión y la crisis nos sumió en el peor de los escenarios.
A continuación, éstas son las siete causas por las cuales Brasil, que atraviesa la peor recesión de sus últimos 25 años, puede convertirse en el espejo de la España que estalló en mil pedazos:

Del superávit al déficit

El comercio neto de bienes y servicios brasileño había cerrado en 2008 con un superávit de 36.804 millones de dólares, según estadísticas delBanco Mundial, pero desde entonces no detuvo su caída. En 2010 el país entró por primera vez en déficit, con un saldo negativo de 10.688 millones de dólares, y ya no se recuperó. Si bien en 2011 tuvo un ligero repunte, el sector externo se derrumbó en los años siguientes, y cerró en 2014 con un déficit apabullante de 54.540 millones de dólares.

El estancamiento, cada vez más dramático

Al nivel general de la economía, el primer impacto fuerte se sintió en Brasil en 2009. Golpeado por la crisis financiera internacional, el PIB se contrajo un 0,2 por ciento ese año. El estancamiento se fue haciendo patente en 2012 y 2013, que cerraron con niveles de crecimiento inferiores al 3%, y era una realidad ineludible a fines del año pasado, que terminó con un magro 0,1 por ciento. Todas las proyecciones indican que la tendencia bajista se profundizará. Brasil ha entrado formalmente en recesión este 2015, y se estima una retracción de su PIB del 1,3 por ciento.

Una devaluación y un ajuste inevitables

Al caer la inversión extranjera directa, Brasil se ha obligado a hacer un ajuste muy fuerte. El déficit de cuenta corriente fue del 4,4% del PIB en 2014, y cuando eso ocurre es porque se está gastando más de lo que se ahorra internamente. Por eso, Brasil tomó el camino de ajustar y achicar el Estado, para intentar agrandar la renta empresaria como impulso de una futura recuperación. Para ello realizó tres ajustes simultáneos: sobre su moneda, el costo del crédito y el gasto público. Cabe destacar que la devaluación del real (36 por ciento anual) tiene impactos muy fuertes. La inflación subió al 9,5 por ciento anual, su máximo valor en estos doce años, y está impactando negativamente sobre los salarios y el consumo.

La corrupción carcome al país

La corrupción se hizo más evidente con el escándalo de las coimas enPetrobras, la petrolera estatal, en el que están involucrados hombres de la primera línea del oficialismo de Dilma Rousseff. En este contexto de crisis económica y política, la presidenta parece no tener autoridad para realizar los cambios necesarios. Su popularidad cayó por debajo del 8%, algo sin precedentes desde el retorno de la democracia.

Pérdida atroz de los puestos de trabajo

Los mercados brasileños no ocultan su decepción con el gobierno deRousseff: la inflación más que duplica la meta oficial de 4,5%, desde enero, la economía se ha contraído 4,5% y más de 650.000 brasileños perdieron sus puestos de trabajo. El desempleo golpea al 7,6 por ciento de su población activa cuando un año atrás apenas alcanzaba al 5 por ciento, en un contexto donde no sólo no se crean nuevos puestos sino que se acelera la destrucción de los actuales.

La depreciación de la moneda

La depreciación del real es otro factor que añade incertidumbre al escenario económico brasileño. Se espera que este año la moneda local haya perdido el 21% de su poder de compra frente al dólar, lo que rompe con la línea de estabilidad que había alcanzado el país suramericano bajo los gobiernos de Fernando Henrique Cardoso y Lula Da Silva.

Todos los sectores, gravemente deteriorados

El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) brasileño acaba de hacer públicos los sombríos resultados económicos del país (4,5% de retroceso en el último año, con todos los sectores comprometidos). Por su parte, la elevación de la tasa de interés del Banco Central de Brasil al 14,25 por ciento anual desde el 10 por ciento que se encontraba un año atrás ha producido un encarecimiento del crédito interno (36 por ciento tasa de interés) y su racionalización. Hasta los préstamos del famoso banco de desarrollo brasileño (Bandes) se están retrayendo (26 por ciento negativo anual). Por lo tanto, existen fuertes indicios de que el ciclo recesivo brasileño siga agudizándose.
FUENTE : LA INFORMACION

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