viernes, 22 de septiembre de 2017

Paulo Alberto, el Cónsul que decepcionó a los brasileños


Paulo Alberto, el Consul que finaliza su gestión este mes como uno de los diplomáticos que más han decepcionado a la comunidad brasileña en España.
A lo largo de los casi 20 años que aquí resido, he visto y/o conocido a casi todos los diplomáticos que han asumido el cargo de Consul de Brasil en Madrid, de todos ellos Paulo Alberto es sin dudarlo el más incompetente de todos los que han pasado por la capital española.
En agosto de 2016 sucedió uno de los crímenes más tristes de la historia de la comunidad brasileña en España, el famoso caso de PIOZ.
Paulo Alberto estuvo ausente e hizo casi nada para ayudar y disminuir el sufrimiento de los familiares así como el de todos los brasileños que nos quedamos abalados con este suceso.
El familiar de las cuatro víctimas, Walfran Campos, buscó al consulado nada más llegar a Madrid, al ser atendido, el cónsul le dijo que el coche del consulado estaría à su disposición para lo qué él necesitara, pero al día siguiente el coche ya no estaba disponible, Walfran no tenía dónde hospedarse y el cónsul al enterarse de ello tampoco hizo nada. Pasarán los días y por la falta de dinero para poder repatriar las cenizas de los cuatro fallecidos la comunidad brasileña de manera independente y sin apoyo del consulado, organizó una "Feijoada solidaria" para recaudar fondos para las cenizas, el traslado y el entierro de la familia Campos. La postura del Consul delante de eso fue proibir la publicidad y la distribución de Flyers dentro del consulado. Y como se fuera poco, Paulo Alberto no acudió al evento ni tampoco envió un representante oficial del consulado para apoyar por lo menos de manera institucional dicho evento que contó con la asistencia de 550 personas que unidas y de forma solidaria lograron juntos y unidos el dinero necesario para dar dignidad a la fallecida familia Campos.
Los medios españoles (TV, periódicos, y radios) que vinieron a la feijoada solidaria nos preguntaban dónde estaba el Consul y se nos caía la cara de vergüenza al decir que no había apoyado ni acudido al evento.
Paulo Alberto quedará para historia del consulado y de la comunidad brasileña en España como el Consul más incompetente y omiso que por aquí pasó.
Los diplomáticos brasileños se acostumbraron a imitar nuestros políticos de Brasil y se dedican a crear normativas, leyes y sistemas para protegerse a ellos mismos del pueblo y no para proteger al pueblo de ellos. Para un ciudadano de a pié hablar con um Consul de Brasil en España es casi imposible, todo lo contrario de lo que sucede con los cónsules españoles en Brasil que atienden sus paisanos a diario y tomando un buen café.
Esa burbuja que viven la mayoría de  nuestros diplomáticos brasileños les afecta negativamente pero más aún a los brasileños que pueden acceder a ellos.
Se les ha olvidado que tanto sus sueldos como las demás regalías que tienen provienen del pueblo a que deberían atender.
Los consulados de Brasil en España, tanto el de Madrid como el de Barcelona no disponen de un teléfono donde los brasileños podamos llamar parar solucionar nuestras dudas.

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