José de Anchieta, conocido como el Padre Anchieta, nació en Tenerife el 19 de marzo de 1534 y murió el 9 de junio de 1597 en Reritiba, un pequeño pueblo de Espírito Santo que más tarde sería llamado “Anchieta” en su honor. Fue misionero jesuita y, desde 2014, es santo en la Iglesia católica.
Está considerado uno de los fundadores de São Paulo y también figura entre los protagonistas de la fundación de Río de Janeiro. Además, fue un gran lingüista y escritor: contribuyó a estandarizar la lengua tupí y escribió en latín, portugués y castellano. Se le suele citar como una figura clave de la cultura colonial y, con frecuencia, como padre de la literatura brasileña.
Orígenes y formación
Nacido en San Cristóbal de La Laguna (Tenerife), fue enviado a estudiar a la Universidad de Coimbra en 1548. Allí destacó por su facilidad para la poesía y la prosa, y por componer versos en latín, castellano y portugués. Su talento le valió el apodo de “Canario de Coimbra”.
El 1 de mayo de 1551 ingresó en la Compañía de Jesús. Durante su etapa de formación, los excesos de penitencia y las largas horas de oración le provocaron una dolencia crónica en la columna vertebral, que arrastraría el resto de su vida.
Familia
José de Anchieta era hijo de Juan de Anchieta Zelayaran (natural de Urrestilla, barrio de Azpeitia, Guipúzcoa; tradicionalmente vinculado a la familia de San Ignacio de Loyola) y de Mencía Díaz de Clavijo y Llerena, con ascendencia canaria y referencias a linajes de conversos.
Fue bautizado el 7 de abril de 1534 en la Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios (actual Catedral de San Cristóbal de La Laguna).
Viaje a Brasil y primeros años
Zarpó de Lisboa hacia Brasil el 17 de abril de 1553 en una expedición jesuita y llegó el 13 de julio de 1553 a Salvador de Bahía. Más tarde se trasladó a la Capitanía de San Vicente (llegada el 24 de diciembre) y fue acogido por su superior, el padre Manuel da Nóbrega, en la zona de Piratininga.
Siguiendo la práctica misionera de la época, se dedicó a aprender la lengua indígena del lugar: el tupí. Llegó a escribir versos y a componer piezas teatrales en esa lengua.
São Paulo y Río de Janeiro
En el contexto de la misión jesuita en Piratininga, Anchieta quedó ligado a la creación del núcleo que terminaría convirtiéndose en São Paulo. Con el tiempo, su figura se integró también en el relato de la fundación y consolidación de Río de Janeiro, ciudad en la que fue ordenado sacerdote en 1566.
Ruta de evangelización y mediación
Diversas tradiciones narran viajes en pequeñas embarcaciones junto a Nóbrega y guías indígenas, así como episodios de negociación con tribus (incluidos ataques y pérdidas). Sea cual sea el detalle exacto de cada relato, la imagen que se repite es la del mediador: alguien que intentó calmar conflictos entre portugueses y pueblos indígenas, y que se adaptó culturalmente aprendiendo lengua, cantos y formas de comunicación locales.
También se le atribuye el aprendizaje de conocimientos de medicina indígena y su uso para ayudar en comunidades alejadas, algo muy frecuente en la misión jesuita de la época.
Una anécdota controvertida
Existe un relato que vincula a Anchieta y a Manuel de Nóbrega con la detención del hugonote francés Jacques Le Balleur y con su ejecución (en torno a 1559–1567). En algunas versiones tardías se llega a afirmar que Anchieta habría participado físicamente en su muerte.
Importante: esta historia es discutida y aparece con contradicciones documentales; incluso en el propio ámbito hugonote hay versiones que no cuadran entre sí. Por eso suele considerarse un episodio no concluyente (y, en muchos enfoques, un infundio o una tradición polémica).
Últimos años y fama
Con el paso del tiempo, Anchieta alcanzó fama de santidad en la colonia brasileña. A partir de finales del siglo XVI aparece retratado como guía espiritual y autor prolífico: se le atribuyen textos sobre medicina, fauna y flora, así como poesía y cánticos.
Muerte y conmemoraciones
Murió el 9 de junio de 1597 en la aldea de Reritiba (posteriormente llamada Anchieta). La tradición cuenta que habría predicho el día y la hora de su muerte.
En 1960 se instaló en San Cristóbal de La Laguna una estatua en su honor, obra del artista italo-brasileño Bruno Giorgi, como regalo del Gobierno de Brasil a la ciudad natal del santo. Existe además otra estatua destacada junto a la Catedral Metropolitana de São Paulo.
En la Catedral de La Laguna se conserva una talla en madera y una reliquia del santo, que se conducen en procesión cada 9 de junio, su festividad. En la ciudad también tiene su sede la Hermandad de los Caballeros de Anchieta.
En la Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria (patrona de Canarias) hay una pintura que lo representa fundando São Paulo en un contexto de aparición mariana.
- En 1965, Correos de España emitió un sello con su imagen dentro de la serie “Forjadores de América”.
- En 1997, en La Laguna, se publicó un pequeño cómic (unas 40 páginas) sobre su vida.
Beatificación y canonización
Fue beatificado por el papa Juan Pablo II el 22 de junio de 1980, en la Basílica de San Pedro (Vaticano). Por su dedicación misionera se le conoce como el “Apóstol de Brasil”.
Fue canonizado el 3 de abril de 2014 por el papa Francisco mediante canonización equivalente. Es, por tanto, el segundo santo nativo de las Islas Canarias tras Pedro de San José Betancur.
Documental sobre Jose de Anchieta :
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Más informacion : WIKIPEDIA & Sete Hitos

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